Eso quiso decir Plaxico Burres en una entrevista que será transmitida hoy martes por ESPN. El ex-receptor de los Gigantes de Nueva York asegura no haberse dado cuenta de que había disparado en la pierna hasta que vió sangre escurrir en su zapato. Después del penoso incidente, su compañero Antonio Pierce lo llevó a hospital.
Burress dijo que su pistola calibre 40 se deslizó por su pierna y que al momento de impedir que ésta se estrellara contra le piso, su dedo accidentalmente jaló del gatillo. “Cúales son las probabilidades de que eso suceda?”, pregunta Burress incrédulo frente al reportero de ESPN. Además aseguró que traía puestos unos pantalones de mezclilla negros y no unos pantalones deportivos llamados “sweat pants” como se reportó en un principio. Esto eleva más lo idiota que puede ser este accidente.
Cuando se le preguntó a Burress por qué no usó una funda, él solo contestó:
“Falta de criterio.”
Esto último hace todavía más grande la estupidez que Plaxico cometió. Lo tenía todo: jugaba en un excelente equipo, con un mariscal de campo que éste es su año para consolidarse como una estrella de la NFL, un gran sueldo y vivía en la ciudad a la que se le puede reconocer como la capital de mundo. Definitivamente este caso lo deben de presentar a los jugadores novatos que año con año ingresan a la NFL para que sepan cómo tirar toda su carrera y su futuro a la basura en tan solo unos segundos.











